La importancia de la fisioterapia en bebés y niños pequeños

Aunque aún sigue siendo muy desconocida para muchos (más allá de los masajes), la fisioterapia se está haciendo un sitio entre las diferentes ramas terapéuticas, como podrían ser la nutrición o la psicología. Y la fisioterapia infantil, dentro de las diferentes especialidades de la fisioterapia, es una de las menos conocidas por la población en general. Así que desde fisioterapia Vilanova Fisionova me gustaría explicaros algunas de las cosas que la fisioterapia puede hacer por vuestros hijos (y en consecuencia por vosotros), que no es poco.

 

La fisioterapia infantil o pediátrica puede actuar en diferentes ámbitos, entre los cuales:

  • problemas neurológicos: hipo o hipertonías musculares, problemas durante el parto…
  • problemas traumatológicos/ortopédicos: esguinces, traumatismos, accidentes…
  • problemas respiratorios: bronquitis, bronquiolitis, resfriados, neumonías…
  • problemas digestivos: estreñimiento, reflujo, gases, cólico del lactante…

Los dos primeros son los más conocidos. Evidentemente si tu hijo tiene un problema en el desarrollo, lo llevarás rápidamente al pediatra y éste te derivará a algún centro de atención temprana. O si se rompe uno de sus tiernos huesecitos, está claro que necesitará de fisioterapia. Pero ¿qué ocurre con los otros dos? Pues te lo diré… Que son los menos conocidos, y paradójicamente, los más comunes. ¿O acaso alguien en la sala no ha tenido que sufrir los efectos de unos mocos que se agarran en el pecho como si no hubiera un mañana? O los dichosos cólicos del recién nacido, tan capaces de desquiciar hasta al padre más templado. Pues estas dolencias (poco graves, sí, pero muuuuuy molestas), mejoran muchísimo con fisioterapia, así que vale la pena tenerla en cuenta. Además, el fisioterapeuta te puede dar herramientas y tips para continuar el tratamiento en casa, con lo que el resultado aún es mejor.

Como las dos primeras de situaciones son más conocidas, voy a ir directamente al grano y a intentar explicar un poco como actuamos en fisioterapia en los otros dos, si te parece. ¡Vamos allá!

 

FISIOTERAPIA EN PROBLEMAS RESPIRATORIOS

Cada vez hay más niños con problemas respiratorios, especialmente en invierno, donde bajan nuestras defensas y el cuerpo se intenta proteger generando moco. Seguro que te suena la situación: niño acatarrado, con muchos mocos y con tos, que no puede dormir bien (ni deja) y que incluso pierde el apetito. Además, a veces esto evoluciona de un catarro a una bronquitis con facilidad, y algunos niños pasan el invierno enlazando infecciones respiratorias, una tras otra. La fisioterapia respiratoria, facilitando la eliminación del moco, hace que estos niños respiren mejor, y en consecuencia, descansen y coman mejor, y evita que haya complicaciones más graves y que los peques tengan que tomar medicación.

Se puede aplicar desde los primeros días de vida siempre que haya acúmulo de secreciones, lo que cambia son las técnicas y la colaboración que pedimos al niño. Principalmente se hace en menores de 2 años, puesto que no saben sonarse o no tienen mucha fuerza al toser, mediante técnicas pasivas que realiza el fisioterapeuta. Pero también pueden beneficiarse de ella los niños a partir de 2 años, a los que se les enseñan ejercicios y juegos (a parte de las técnicas manuales e instrumentales).

 

 

FISIOTERAPIA EN PROBLEMAS DIGESTIVOS

El sistema digestivo de los bebés cuando nacen todavía es muy inmaduro. Esto hace que cerca del 50% de los lactantes presenten trastornos digestivos leves en los primeros meses de vida. Aunque muchos de estos problemas se solucionan por sí solos haciendo algunos cambios en la alimentación, o bien cuando el sistema madura, la fisioterapia también puede ser de ayuda. El más conocido de estos trastornos digestivos es el cólico del lactante, pero también puede haber estreñimiento o reflujo. En estos casos, el fisioterapeuta puede enseñarte posturas de relajación para ayudar a calmar al bebé y técnicas sencillas de masaje abdominal, que mejorarán su función digestiva, movilizando y eliminando los gases y evitando el estreñimiento. Además, puede darte pautas posturales, de alimentación y de porteo que seguro que te resultarán muy útiles.

 

En ambos casos, habrá que hacer una buena anamnesis (palabreja que significa que hay que preguntar a los padres sobre el caso en particular, y analizarlo) para hacer el tratamiento más adecuado. Y el papel de los papás es siempre fundamental, porque son los que deben continuar el tratamiento en casa mediante algunas maniobras (sencillitas, ¡que nadie se asuste!) o ejercicios.

 

Si estas situaciones te resultan familiares, y quieres saber más sobre fisioterapia infantil, ¡no dudes en contactarnos!

 

FISIONOVA – FISIOTERAPIA VILANOVA

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