Vida y milagros de una mamá cohete. Little Champions

Por Andrea Zazurca. Mamá cohete y co-fundadora de Little Champions.

No hace falta que os diga que con niños pequeños no hay dos días iguales; todo lo que ocurre es una aventura nueva tanto para ellos como para las mamás y papás que observamos, estupefactos, las habilidades naturales de estos enanitos que llenan de magia -pipís mágicos, cacas mágicas, noches en vela mágicas…- nuestros alegres hogares.

 

Ayer a las 15-45 de la tarde salí del trabajo para ir a recoger a mis niños. Tengo una regla sagrada que está por encima de agendas, reuniones, clases, compras, limpieza y demás tareas posibles: Ir a recoger a mis dos polluelos al cole.

Así que cogí mi coche-oficina-almacén-taxi-guardería-carro del supermercado, me senté frente al volante, sentí el crujir de algo bajo mis pies (¿por qué siempre cruje la alfombra del coche?) y me dispuse a experimentar la situación de permanecer sentada más de cinco minutos: Auuuuuuummmmm.

Puse la llave de contacto, arranqué, salí disparada del parking y me dirigí al cinturón de ronda para encontrarme con el adorable embotellamiento que me permite atender las llamadas de trabajo de la tarde sin el audio de niños gritando. Parecerá una locura pero necesito estos retales de tiempo para poder encajar todas mis obligaciones diarias.

Ante mi asombro no se produjo llamada alguna lo que me permitió hacer algo insólito: Reflexionar. Reflexionar sobre la vida de todas las madres como yo.

 

¿Lo estamos haciendo bien? ¿Necesitan nuestros niños más atención de la que les damos? ¿Cómo viven ellos nuestro estrés permanente? ¿Vale la pena ir tan de bólido para asegurarles un futuro? ¿…o deberíamos centrarnos en el presente y prescindir de trabajar fuera de casa a riesgo de desbaratar la economía familiar? Esto tengo que debatirlo con personas inteligentes que se encuentren en mi misma situación.

 

Al llegar al cole me abalancé sobre mis dos amores, abrazándoles, oliéndoles, tocándoles el pelo, besándolos; sintiéndome la mamífera hembra que soy mientras mis cachorros no paraban de contarme cosas con los ojos muy abiertos y una sonrisa enorme. Tras el momento documental africano sobre el amor de las mamás elefantas hacia sus crías, volví a la realidad y les hice subir al coche rápidamente para llegar a tiempo a sus clases de natación, pero una vez en sus sillitas, decididos y orgullosos, mis autónomos niños procedieron a iniciar la operación de abrocharse los cinturones ellos solitos, tal como su papá y yo les incitamos a hacerlo desde que tienen uso de razón.

En aquel preciso momento empezaron a sonar una tras otra, las llamadas que había estado esperando. No podía contestar con los niños hablando por los codos y si no arrancaba el coche llegaríamos tarde a las clases.

 

¿Qué hacer con mis lentas y ruidosas criaturas?

¿Les coloco yo el cinturón y les hago callar para poder atender a mis proveedores en silencio mientras me dirijo a la piscina? ¿Paso de las llamadas de trabajo y de mi rigurosa puntualidad y me dedico con amor y paciencia a alentar a mis pequeños en su esfuerzo por superarse a si mismos?

 

Me temo que la respuesta correcta es la segunda pero también que posiblemente acabe optando por la más práctica que es sin duda, la primera.

 

*Andrea es una mamá de dos niños muy interesada en la autonomía infantil. Sus consultas con expertos y la necesidad de encontrar herramientas que le facilitarán el camino la llevó a crear la marca Little champions con su socia y futura mamá cohete, Magda.

 

En sus poquísimos momentos libres escribe estos pequeños artículos para compartirlos con todas las madres y padres en su misma situación, debatirlos, y ayudarse unos a otros con sus experiencias y diferentes puntos de vista.

 

Little champions. Un proyecto de dos mamás cohete

En tiempos de niños hiperprotegidos e hiperasistidos, Little Champions, nueva marca infantil barcelonesa, tiene como objetivo diseñar productos para niños y niñas de 0 a 6 años que les ayuden a ser más autónomos en su día a día.

 

Cuando mi hija Marta empezó a ir jardín de infancia, las profesoras nos pedían a que lleváramos a los niños con ropa cómoda. Yo lo intentaba pero, en general, con esa ilusión de madre de vestirla mona y divertida, reconozco la mayoría de días mi hija iba vestida que parecía que se hubiera escapado de la revista Vogue.

Un día la maestra me dio un toque de atención. Mi hija se había hecho pis encima por no poder bajarse el monísimo pantalón stretch que yo le había puesto – con botones y cremalleras- sola.  Mi hija no se había podido arremangar y se había mojado las mangas al lavarse las manos por culpa del botoncito en el puño de la camisa.  ¿Eres consciente de la satisfacción que hubiera sentido la niña si tras detectar sola que tiene pis, va al baño, se baja el pantalón, hace pipí sola y se lo vuelve a subir?  La niña ha sentido frustración en lugar de sentir que su autoestima crece por ser capaz de resolver con éxito las pequeñas rutinas, por si sola.

 

Así se gestó Little Champions, cuya filosofía es fomentar la autonomía infantil de niños pequeños y sus mamás cohete a través del mejor diseño.

 

Las fundadoras de Little Champions se reunieron con maestros, pedagogos y psicólogos para discutir las trabas a la autonomía con las que se enfrentan los niños en las primeras etapas de crecimiento, así como sus habilidades en las mismas. Conjuntamente identificaron posibles soluciones, materializadas en productos como la Capa de baño Autonomy , el Babero autónomo Big Bib Hurray! o el

Vestido Let me dress para que las más pequeñas se vistan de gala, ellas solitas.

 

Los niños reclaman autonomía todo el tiempo ¿Y si les damos la oportunidad y confiamos en sus capacidades? Los productos de Little Champions están pensados para la etapa de 0 a 6 años; en la que sientan las bases para el desarrollo de sus capacidades y en la que aprenden a ser autónomos.

Capas de baño

 

El reto de ponerse un babero. La hazaña de envolverse en una toalla. La emoción de abrocharse un botón.… Little Champions es la revolución de los niños y las niñas que reclaman hacer las cosas ¡solos y solas!

 

 

Empresa social

Superado el test de autonomía, Little champions se reúne con el taller Salta de la Fundación Ared, para realizar mejoras en los Imagen 1acabados y en el proceso productivo.

La fundación Ared, trabaja para conseguir la reinserción social y laboral de las mujeres en riesgo de exclusión social. Little champions quiere educar (autonomía) a niños y niñas, y por lo tanto, cree que es su responsabilidad hacer las cosas de manera ética y responsable.

 

Primeros productos

Little champions sigue desarrollando nuevos productos activamente para conseguir fomentar la autonomía infantil de niños y niñas. Se vende principalmente en España, ye empieza a tener ventas en otros países europeos y Oriente Medio. Pero esto es sólo el principio. www.littlechampions.es

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PARA MÁS INFORMACIÓN :

www.littlechampions.es