Parto: Dejemos a las mujeres disfrutar de su parto

El parto es un gran momento. Seguro que no tenéis que pensar mucho para dar con la última experiencia de un nacimiento terrible que os han contado. Tal vez haya sido una amiga, tía, conocida, hermana…

Desgraciadamente, es habitual y frecuente escuchar verdaderas historias de terror acerca del momento de dar a luz, ya sea de nuestro entorno o de los medios. Estamos acostumbradas a ello desde pequeñas, por lo que no debería sorprendernos que las mujeres se enfrenten a este momento con temor, angustia o preocupación. Parece que dar a luz es un episodio crítico, de agonía, sufrimiento y terror; del cual tienes suerte si sales con vida y con un bebé sano.

Nos olvidamos de todo lo demás. No es suficiente con salir viva del parto ni con recibir de premio un bebé. Dar a luz, como cualquier otro evento vital, tiene trascendencia tanto para la madre como para el bebé y la familia a la que viene y es por ello que no debe subestimarse ni ser considerado mero trámite. Miles de mujeres siguen sufriendo secuelas – físicas y psicológicas – de su experiencia.

¿No va siendo hora ya de dejar de asustar a las mamás con el parto y de devolverles el poder que siempre han tenido consigo?

No es complicado. De hecho, muchos de los profesionales que se dedican a la salud prenatal ya lo hacen. Por ejemplo, podríamos hablar de la maravillosa cascada de endorfinas y oxitocina que el cuerpo – sabio – de la mujer, libera naturalmente durante el parto para sedar, anestesiar y relajar a la mamá, en lugar de hablar de lo terriblemente doloroso que es el parto.

Tal vez, sería útil para las madres saber que la sensación de las contracciones se debe al movimiento sincronizado y rítmico que realiza el útero para abrir las fibras musculares que permitirán al bebé descender sin dificultad y que tal tarea se puede dar con más facilidad, rapidez y comodidad si la mamá está relajada y tranquila, sin tensión.

 

Puede que a alguna le interese saber que este mismo movimiento es muy similar al que realiza el útero durante un orgasmo.

Tal vez si habláramos del parto sin tabúes como de una parte más de la salud reproductiva de la mujer, dejaríamos de temer a lo desconocido.parto

¿Por qué seguimos creyendo que un acto normal y fisiológico como es dar a luz debe darse con dolor?

¿Qué sentido tiene que todas las funciones del cuerpo sucedan sin molestias, pero no así parir – usando un cuerpo y músculos diseñados específicamente para ello?

Es crucial entender que la disposición mental y emocional de la madre tiene un efecto real y físico sobre el proceso de parto. No es nada nuevo descubrir que cuando estamos asustadas, preocupadas o angustiadas tensamos todo nuestro cuerpo, dificultando así el trabajo que nuestro útero desea realizar.

Tampoco voy a ser yo la que desvele que cuando estamos en estado de alerta el oxígeno se envía a las extremidades para preparar una respuesta de ataque o huida y que, por tanto, el bebé y el útero se ven privados de este aporte tan valioso.

Está más que comprobado que cuando estamos en estado de defensa, se liberan corticoides que inhiben la producción de oxitocina y ralentizan el proceso de parto. Así pues, hace ya muchos años que se sabe que una mujer con miedo o tensión de poca ayuda es al cuerpo que trata de parir.

¿No habéis escuchado nunca esa historia de “me pusieron la epidural, me relajé y en un momento nació”?

Y no nos olvidemos de los bebés. Me gustaría que por un momento os pusierais en el lugar de ese pequeño ser humano esperando para llegar a un mundo nuevo. ¿Cómo os gustaría que fuera vuestra llegada al mundo? ¿Querríais que vuestra madre os acompañara en el proceso desde la seguridad, la calma y la confianza? ¿Os apetecería que toda la musculatura que os rodea estuviera tensa por miedo, temor o angustia?

Olvidemos los miedos que nos han inculcado investigando, leyendo y redescubriendo el poder que tenemos en nuestro interior, confiando de nuevo en la sabiduría de nuestros cuerpos y nuestros bebés. Solamente así podremos volver a vivir el parto como un evento maravilloso, feliz y transformador durante el cual damos amorosamente la bienvenida al mundo a un nuevo integrante de nuestra familia.

Con confianza, seguridad y empoderamiento podremos volver a disfrutar de dar a luz.

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Autora: Núria Pérez Sellarès Directora de Hipnonacer
Psicóloga, educadora de preparación al parto con autohipnosis, profesora de niños y adolescentes, madre de dos niños y enamorada de todo lo relacionado con la pa/maternalidad.

HypnoBirthing o hipnoparto pretende familiarizar a la madre (y al compañero de parto) con la parte más profunda de su mente para poder trabajar con ella. El objetivo es reducir o eliminar todos esos pensamientos o creencias negativos en referencia al parto y reemplazarlos por otros más positivos, esperanzadores o felices. ¿Cómo? Usando la auto-hipnosis como vehículo para llegar a esta área y trabajando con las afirmaciones y visualizaciones para que estas vayan tomando el lugar de otras que existan en la mente de la madre y que puedan, eventualmente, complicar el proceso del parto.

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